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Modelo 145 Qué es y cómo afecta a tu nómina

Es habitual que, al inicio de una relación laboral o cada año en el mes de enero, las empresas entreguen a sus trabajadores el modelo 145 para que lo rellenen y lo firmen.
Aunque es un documento muy común, no siempre se entiende bien para qué sirve ni qué consecuencias tiene.


¿Qué es el modelo 145 y para qué sirve?

El nombre oficial de este formulario de la Agencia Tributaria es:

“Modelo 145. Retenciones sobre rendimientos del trabajo. Comunicación de datos al pagador”.

Se trata de un documento que rellena y firma el trabajador, y que se entrega a la empresa. Con la información que figura en él, la empresa calcula el tipo de retención de IRPF que debe aplicar en la nómina.

En otras palabras, el modelo 145 sirve para que la empresa practique una retención ajustada a la situación personal y familiar del trabajador, y no una retención genérica basada únicamente en el salario.

Cuando concurren determinadas circunstancias personales (hijos, discapacidad, pensiones compensatorias, etc.), la retención puede ser menor que la que correspondería solo por el sueldo.


¿Qué datos se comunican en el modelo 145?

Principalmente, se informa sobre la situación personal y familiar del trabajador. Entre otros datos, se incluyen:

  • Nombre, apellidos, DNI y fecha de nacimiento.
  • Estado civil.
  • Si el cónyuge tiene rentas anuales inferiores a 1.500 euros.
  • Número de hijos y fechas de nacimiento.
  • Ascendientes a cargo (normalmente padres, aunque también pueden ser abuelos).
  • Grado de discapacidad, si existe.
  • Pagos de pensiones compensatorias o anualidades por alimentos.
  • Derecho a deducción por vivienda habitual (en los supuestos todavía vigentes).

Como se puede ver, se trata de datos personales y sensibles. Por este motivo, el trabajador no está obligado a facilitarlos a la empresa. El modelo 145 es voluntario.

Si el trabajador decide no entregarlo, la empresa deberá aplicar la retención máxima que resulte según el salario, sin tener en cuenta circunstancias personales.


¿Qué ocurre si los datos son incorrectos o no están actualizados?

La empresa aplica la retención exclusivamente en función de los datos que el trabajador le haya comunicado mediante el modelo 145.

Si la situación personal del trabajador cambia (por ejemplo, nacimiento de un hijo, separación, inicio o fin de una discapacidad) y no se comunica esa variación, la empresa seguirá aplicando la retención anterior.

En ese caso:

  • La empresa no es responsable si Hacienda reclama posteriormente una mayor retención.
  • La responsabilidad recae en el trabajador, por no haber actualizado su información.

Por eso, el modelo 145 tiene una doble utilidad:

  • Para el trabajador, puede suponer una menor retención en nómina y, por tanto, cobrar más cada mes.
  • Para la empresa, actúa como prueba frente a Hacienda de que aplicó correctamente la retención según la información facilitada.

Es importante tener en cuenta que:

  • La empresa no está obligada a pedir el modelo 145 todos los años, aunque muchas lo hacen por costumbre.
  • El trabajador tampoco está obligado a rellenarlo ni a comunicar cambios.
  • Si no hay modelo, se aplica la retención máxima.
  • Si hay cambios no comunicados, la empresa continúa aplicando la retención anterior.

¿Y si el trabajador quiere que le retengan más IRPF?

El modelo 145 está pensado para ajustar o reducir la retención, pero en la práctica puede ocurrir justo lo contrario: que el trabajador quiera que le retengan más.

Esto sucede con bastante frecuencia cuando la relación laboral comienza a mitad de año.

Ejemplo práctico:

Un trabajador entra en una empresa en octubre con un sueldo de 25.000 euros brutos anuales.
Por ese salario anual, le correspondería, por ejemplo, una retención del 8 % (dato ficticio).

Sin embargo, como solo va a trabajar tres meses ese año, la empresa calcula la retención sobre lo que va a cobrar hasta diciembre, no sobre el salario anual completo. Al ser una cantidad reducida, puede ocurrir que no se le practique ninguna retención.

Si esa persona ha trabajado previamente ese mismo año en otra empresa, habrá tenido:

  • Nueve meses con retención.
  • Tres meses sin retención.

Cuando presenta la declaración de la renta al año siguiente, el resultado puede ser que tenga que pagar una cantidad elevada a Hacienda, porque no se le han retenido suficientes impuestos.

No hay ninguna irregularidad en esta situación. Nadie ha actuado incorrectamente.
Pero al trabajador puede resultarle incómodo tener que pagar de golpe lo que no se le fue descontando mes a mes.

Para evitarlo, el trabajador puede pedir a la empresa que le practique una retención superior a la legalmente mínima, como si hubiera trabajado todo el año.

Esto no se hace mediante el modelo 145, sino a través de una carta firmada en la que el trabajador solicita expresamente el aumento voluntario de su retención de IRPF.

¿Conocías el modelo 145 y su función real?
¿Y sabías que también puedes pedir que te retengan más para evitar sustos en la declaración de la renta?


Espero que este artículo te haya ayudado a entender mejor cómo funciona el modelo 145.

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